El llamado "plan Bolonia" se convertirá en un hito histórico, de los nefastos, de los "errores" cuya repetición la Historia debería evitar.
La biblioteca de Alejandría fue incendiada, los escritos precolombinos, quemados. También fueron a la hoguera eminentes científicos como Giordano Bruno o Miguel Servet.
En muchos casos se han considerado ciertos conocimientos como herejías, blasfemias, peligrosos para el Estado, etc.
Pero el "plan Bolonia" da un paso más. Considera que el simple hecho de aprender, de enseñar, de pensar, debe ser rentable. Supedita el pensamiento al dinero y hace imposible estudiar cualquier cosa que la economía considere inútil.
La Filosofía, las Matemáticas, la Historia, el Arte... los grandes saberes de la humanidad se lanzan a la hogera de lo no rentable. La cultura occidental de los griegos, del Renacimiento, del Siglo de las Luces, el amor por el conocimiento, están condenados a muerte.
Y con ello el mundo tal y como lo conocemos. O mejor dicho, como a mí me gustaría que fuera.
marzo 19, 2009
noviembre 29, 2008
La horda asesina
Un empleado de unos grandes almacenes muere pisoteado por la gente que se lanzaba histérica a comprar.
De vez en cuando ocurren tragedias similares, pero suelen estar provocadas por incendios o situaciones de emergencia, que impulsa a la gente a correr para salvar su vida. Estos casos son dignos de indulgencia.
Pero me resulta frustrante y desalentador comprobar cómo el hecho de que unas determinadas mercancías -la mayoría o todas perfectamente superfluas- estén unos pocos dólares más baratas pueden hacer reaccionar a las masas igual que si tuvieran por detrás al ejército nazi. Y así lleva siendo durante muchos años -y no sólo en EEUU, no hace falta más que ir el 7 de enero a la puerta de unos grandes almacenes para comprobarlo- hasta que una persona lo ha pagado con su vida.
Un homicidio que, por supuesto, quedará impune, ya que el único culpable es el sistema capitalista.
De vez en cuando ocurren tragedias similares, pero suelen estar provocadas por incendios o situaciones de emergencia, que impulsa a la gente a correr para salvar su vida. Estos casos son dignos de indulgencia.
Pero me resulta frustrante y desalentador comprobar cómo el hecho de que unas determinadas mercancías -la mayoría o todas perfectamente superfluas- estén unos pocos dólares más baratas pueden hacer reaccionar a las masas igual que si tuvieran por detrás al ejército nazi. Y así lleva siendo durante muchos años -y no sólo en EEUU, no hace falta más que ir el 7 de enero a la puerta de unos grandes almacenes para comprobarlo- hasta que una persona lo ha pagado con su vida.
Un homicidio que, por supuesto, quedará impune, ya que el único culpable es el sistema capitalista.
agosto 12, 2008
Referéndum para lo que interesa
No deja de ser curioso que los cargos electos de los presidentes Hugo Chávez y Evo Morales se sometan a referéndum y el de otros como Uribe no lo hagan, así como tampoco se sometan a referéndum otro tipo de cuestiones.
junio 24, 2008
Encuestas absurdas. No; respuestas absurdas a encuentas.
Hoy leo en un periódico digital la siguiente pregunta, correspondiente a una encuesta: "¿Cree que Turquía podrá dar la sorpresa ante Alemania?". Por el contexto era evidente que se refería a un partido correspondiente a la Eurocopa de fútbol de 2008.
Las opciones eran "Sí", "No" y "No sé". Voté por la tercera, con más intención por ver el resultado de la encuesta que por expresar mi opinión.
No citaré los porcentajes de las dos primeras respuestas porque tal cosa carece de importancia para lo que quiero decir. Me llamó la atención el porcentaje de la opción "No sé". Sólo un 6% de 1488 votos.
Seguramente hay que tener en cuenta que un gran número de personas que no lo saben, simplemente no se molestan en contestar la encuesta, pero aun así es llamativo que unas 1400 personas sean capaces de opinar sobre algo que es imposible saber de antemano.
Me pregunto si harían lo mismo ante el referéndum sobre la Constitución o ante unas elecciones generales.
Me pregunto si la democracia es un sistema que se basa en la reflexión o en el sentimiento; o peor aún, en la apetencia o en el borreguismo.
Sólo me lo pregunto. Mejor no afirmo nada: no me vaya a querellar la Fundación por la vete-a-saber-qué-chorrada.
Las opciones eran "Sí", "No" y "No sé". Voté por la tercera, con más intención por ver el resultado de la encuesta que por expresar mi opinión.
No citaré los porcentajes de las dos primeras respuestas porque tal cosa carece de importancia para lo que quiero decir. Me llamó la atención el porcentaje de la opción "No sé". Sólo un 6% de 1488 votos.
Seguramente hay que tener en cuenta que un gran número de personas que no lo saben, simplemente no se molestan en contestar la encuesta, pero aun así es llamativo que unas 1400 personas sean capaces de opinar sobre algo que es imposible saber de antemano.
Me pregunto si harían lo mismo ante el referéndum sobre la Constitución o ante unas elecciones generales.
Me pregunto si la democracia es un sistema que se basa en la reflexión o en el sentimiento; o peor aún, en la apetencia o en el borreguismo.
Sólo me lo pregunto. Mejor no afirmo nada: no me vaya a querellar la Fundación por la vete-a-saber-qué-chorrada.
mayo 24, 2008
Educación Laica. Y no la pido "por favor".
No voy a argumentar diciendo que todas las religiones deberían ser tratadas de la misma manera.
No voy a argumentar recordando bajo qué régimen volvió este país a dar "clases" de religión católica.
Tampoco creo que sea necesario insistir en el hecho, de sobra conocido, de que respecto a los "profesores" de religión, la iglesia propone y dispone, y el Estado pone (el dinero).
Es algo tan simple como lo siguiente: ¿Qué pinta un miembro del clero en un instituto? ¿Acaso me pagan a mí para enseñar trigonometría en misa?
Cada uno en su casa, y Dios en las iglesias, que son las suyas. Mirad por cierto cuántas tiene, debe estar forrado. Y algunas no exentas de lujosas obras de arte. ¿De dónde sacará tanto dinero?
Esta entradilla viene a cuento de que el otro día asistí a un espectáculo bochornoso en mi propio centro. Se convocó a los alumnos de dos grupos de 4º de la ESO a asistir a una charla sobre enfermedades de transmisión sexual. Aprovechando las instalaciones del instituto, y tiempo de clase de varias asignaturas, entre ellas la mía, una profesora y una amiga suya, que afirmaba ser pediatra, intentaron -me consta que con poco éxito- convencer a los alumnos de que NO debían usar el preservativo en sus relaciones sexuales, y de que el modo correcto de prevenir las E.T.S. es disfrutar de estas relaciones con una sola persona durante toda la vida.
Ni que decir tiene que en esta charla había muchos alumnos que no habían elegido la "asignatura" de religión católica; y a pesar de ello tuvieron que soportar un discurso de esa calaña.
No publico el nombre del centro ni de los organizadores de la charla aquí, pero tomaré otras medidas. Tiempo al tiempo.
No voy a argumentar recordando bajo qué régimen volvió este país a dar "clases" de religión católica.
Tampoco creo que sea necesario insistir en el hecho, de sobra conocido, de que respecto a los "profesores" de religión, la iglesia propone y dispone, y el Estado pone (el dinero).
Es algo tan simple como lo siguiente: ¿Qué pinta un miembro del clero en un instituto? ¿Acaso me pagan a mí para enseñar trigonometría en misa?
Cada uno en su casa, y Dios en las iglesias, que son las suyas. Mirad por cierto cuántas tiene, debe estar forrado. Y algunas no exentas de lujosas obras de arte. ¿De dónde sacará tanto dinero?
Esta entradilla viene a cuento de que el otro día asistí a un espectáculo bochornoso en mi propio centro. Se convocó a los alumnos de dos grupos de 4º de la ESO a asistir a una charla sobre enfermedades de transmisión sexual. Aprovechando las instalaciones del instituto, y tiempo de clase de varias asignaturas, entre ellas la mía, una profesora y una amiga suya, que afirmaba ser pediatra, intentaron -me consta que con poco éxito- convencer a los alumnos de que NO debían usar el preservativo en sus relaciones sexuales, y de que el modo correcto de prevenir las E.T.S. es disfrutar de estas relaciones con una sola persona durante toda la vida.
Ni que decir tiene que en esta charla había muchos alumnos que no habían elegido la "asignatura" de religión católica; y a pesar de ello tuvieron que soportar un discurso de esa calaña.
No publico el nombre del centro ni de los organizadores de la charla aquí, pero tomaré otras medidas. Tiempo al tiempo.
agosto 10, 2007
Críticas fantásticas
Este cuadro que ven aquí fotografiado es del conocido pintor Marc Jiménez Puig. Su título es Ecosistema muerto y en él apreciamos claramente cómo la biosfera, representada magistralmente con seguros trazos de vivos colores y diferentes texturas, es asesinada literalmente por la polución -en negro-. Toda una denuncia de los excesos que la Humanidad comete contra su propio hábitat y que sin duda debe hacernos reflexionar.La pieza ha sido galardonada en el III Certamen de Artes Plásticas "Jone Elizondo".
¿Se lo han creído? No sé si se lo habrán creído, pero todo es absolutamente falso. No existe ningún pintor (que yo sepa) llamado Marc Jiménez Puig ni ningún certamen "Jone Elizondo". Y el cuadro lo he hecho yo mismo con el Gimp en menos de diez minutos, expresamente para esta parodia.
junio 02, 2007
Los escritores y la literatura
Desde hace algún tiempo vengo observando que ciertas personas, no sé si ingenuamente, arremeten furiosas contra la élite del mercado novelístico hispano. Según ellos, estos escritores no conocen la gramática, no conocen bien el significado de las palabras y utilizan una estética anquilosada en el pasado, si es que usan alguna en absoluto.
Yo no sé demasiado de literatura; mis lecturas se limitan casi exclusivamente a textos científicos y a las sagas épicas que -según algunos- están dirigidas a un público púber y friki (curiosamente este público púber y friki es casi lo único en este país que utiliza las neuronas para algo que no sea ver la tele y conseguir una mayor rentabilidad). Pero no creo que carezca de gusto, y tengo mi opinión al respecto. Tengo la impresión -por motivos que, desgraciadamente, no debo hacer públicos- de que estos escritores de superventas saben escribir perfectamente, y de hecho, supongo que algunos de ellos serían capaces de formar una dignísima generación de algún año que luego estudiarían nuestros bisnietos.
Sin embargo, aún tengo puntos de acuerdo con las personas que arremeten contra ellos, citadas arriba del todo. El hecho es que la mayoría de la novelas hispanas escritas después de 1950 que han pasado por mis manos no sólo me han parecido más aburridas que una sección de deportes dedicada a la regional preferente de petanca, sino que además no veo nada más allá de la historia que cuentan. Me enseñó mucho más un entrañable libro de mi infancia sobre la vida de los pingüinos que cualquier tostón sobre personas normales a las que les pasan cosas normales contado de un modo normal (o subnormal, en algunos casos). Tampoco disfruto leyéndolo por su estilo, y algo de gusto estético debo de tener, porque la prosa de Quevedo, si bien no me engancha, me parece armoniosa, ingeniosa, muy agradable de leer.
¿Entonces qué ocurre aquí? ¿Personas que saben escribir pero lo hacen mal intencionadamente? ¿O que debido a las prisas se ven obligadas a hacerlo en un tiempo determinado?
En ambas posibilidades se observa un cáncer terminal en el arte de escribir, extrapolable a cualquier arte en general (ARCO es el ejemplo). Y en este reducto comprendido entre los Pirineos y Gibraltar no tenemos mucho que de qué presumir, aparte de los artistas. Si éstos padecen una enfermedad colectiva que les corrompe la creación, ¿qué nos queda?
Yo no sé demasiado de literatura; mis lecturas se limitan casi exclusivamente a textos científicos y a las sagas épicas que -según algunos- están dirigidas a un público púber y friki (curiosamente este público púber y friki es casi lo único en este país que utiliza las neuronas para algo que no sea ver la tele y conseguir una mayor rentabilidad). Pero no creo que carezca de gusto, y tengo mi opinión al respecto. Tengo la impresión -por motivos que, desgraciadamente, no debo hacer públicos- de que estos escritores de superventas saben escribir perfectamente, y de hecho, supongo que algunos de ellos serían capaces de formar una dignísima generación de algún año que luego estudiarían nuestros bisnietos.
Sin embargo, aún tengo puntos de acuerdo con las personas que arremeten contra ellos, citadas arriba del todo. El hecho es que la mayoría de la novelas hispanas escritas después de 1950 que han pasado por mis manos no sólo me han parecido más aburridas que una sección de deportes dedicada a la regional preferente de petanca, sino que además no veo nada más allá de la historia que cuentan. Me enseñó mucho más un entrañable libro de mi infancia sobre la vida de los pingüinos que cualquier tostón sobre personas normales a las que les pasan cosas normales contado de un modo normal (o subnormal, en algunos casos). Tampoco disfruto leyéndolo por su estilo, y algo de gusto estético debo de tener, porque la prosa de Quevedo, si bien no me engancha, me parece armoniosa, ingeniosa, muy agradable de leer.
¿Entonces qué ocurre aquí? ¿Personas que saben escribir pero lo hacen mal intencionadamente? ¿O que debido a las prisas se ven obligadas a hacerlo en un tiempo determinado?
En ambas posibilidades se observa un cáncer terminal en el arte de escribir, extrapolable a cualquier arte en general (ARCO es el ejemplo). Y en este reducto comprendido entre los Pirineos y Gibraltar no tenemos mucho que de qué presumir, aparte de los artistas. Si éstos padecen una enfermedad colectiva que les corrompe la creación, ¿qué nos queda?
mayo 12, 2007
Borrador para una nueva social democracia
La sociedad occidental se encuentra en un momento crítico. Se enfrenta con varios problemas de gran importancia, y del modo de afrontarlos depende el futuro de la humanidad.
- Abastecimiento energético. Es necesario mejorar la calidad de la enseñanza e investigación para que la tecnología permita aprovechar la energía de fusión o encontrar otra fuente renovable y limpia, cuanto antes.
- Retroceso en las libertades y derechos del ciudadano. Las masas han dejado de luchar por sus derechos y piensan en el otro. Sale más gente a la calle en contra de cosas que no le afectan (guerra, terrorismo) que por lo que le afecta directamente (vivienda, trabajo). Como consecuencia, los gobiernos se hacen más conservadores y se erigen en garantes de la seguridad. La democracia adopta características fascistas.
- Pérdida de valores morales. No importa lo bueno, sino lo conveniente. Hasta la persona más ingenua se puede convertir en un especulador. Robar a uno está mal visto, pero robar a todos no.
- Desprestigio de la cultura y prestigio de la incultura. Para comprobarlo, no hay más que encender la televisión.
- Propaganda. Los nazis hicieron un daño terrible a la humanidad. Pero no estoy pensando en el genocidio, sino en su invento más peligroso. La propaganda manipuladora ideada por Goebbles se emplea en el marketing y en las campañas electorales. Al leer los once principios de la propaganda, se observa con claridad que se aplican hoy día continuamente.
Para afrontar estos problemas hay que promover un movimiento popular, más apasionado que intelectual, que genere en los ciudadanos la voluntad de luchar por sí mismos y no por otros y contra los que les vendan los ojos -los poderes fácticos actuales. Oratoria potente y directa. Sin verborrea vana. Con lemas descarnados. El pueblo necesita un líder que les enseñe a no necesitar un líder.
El objetivo es crear una sociedad que destierre la exclusión social y que fomente que los ciudadanos piensen en los aspectos realmente importantes: moral, felicidad, cultura, arte y no en banalidades prosaicas como hipotecas o subidas y bajadas de la bolsa.
Creemos una sociedad con tiempo para pensar, con tiempo para conocerse a sí misma.
Creemos en un Estado que respete a sus ciudadanos, que los tenga en alta consideración.
El objetivo es crear una sociedad que destierre la exclusión social y que fomente que los ciudadanos piensen en los aspectos realmente importantes: moral, felicidad, cultura, arte y no en banalidades prosaicas como hipotecas o subidas y bajadas de la bolsa.
Creemos una sociedad con tiempo para pensar, con tiempo para conocerse a sí misma.
Creemos en un Estado que respete a sus ciudadanos, que los tenga en alta consideración.
marzo 14, 2007
España da vergüenza
Sonrojo avergonzado de mi país, el que me ha tocado en suerte, cuando miro a tanta, demasiada gente, insultar al presidente del gobierno como si se tratara éste de un árbitro de fútbol. Y ni pretendo defender a J. L. R. Zapatero ni al PSOE, ni tampoco -no vaya a ser que alguien me encarcele- a Iñaki de Juana. No pretendo defender a nadie, porque nadie veo desde hace tiempo que se merezca un poco de defensa.
-Salgan ustedes a la calle y exijan venganza- dijo él (con otras palabras). Y actuó de forma inteligente, pues de sobra sabe que muchos le harán caso. Y con tres toneladas de alma me quedo cuando un grupete más o menos bienintencionado reparte octavillas, manda correos, a veces incluso logran hacerse oír en la radio, para ver si entre todos logran bajar el precio de la vivienda y parar de una vez a toda esa basura inhumana, especuladora, amoral y babosa que destruye a la par paisajes naturales y proyectos personales, y ni dios le hace caso. Y eso que a muchos les tocará pagar un piso de esos que valen a millón la baldosa.
¿Qué es lo que impulsa a estos vergonzantes españoles a salir a la calle, bandera constitucional (o con diversos animalitos, como toros y águilas) en mano? ¿Es su indignación por la prisión atenuada de de Juana? ¿O será quizá el viaje con todos los gastos pagados que el PP puede regalarles, a diferencia del grupete antes mencionado? ¿Podrá ser que el motor moral de su actividad sea su odio a Zapatero por... por ser "rojo", es decir, del equipo contrario?
Nada se puede esperar de una nación repleta de fachas ignorantes, borregos amansados que balan al son del primero que les hace gracia, que esperan en sus carísimas viviendas a que les toque la lotería, para poder comprarse un coche mejor que el vecino.
Escribo esto por desahogo, no porque piense que vaya a servir para algo. Escribir palabras sensatas para que los españoles reaccionen es como, para que se asuste un sordo, decirle "Bu".
-Salgan ustedes a la calle y exijan venganza- dijo él (con otras palabras). Y actuó de forma inteligente, pues de sobra sabe que muchos le harán caso. Y con tres toneladas de alma me quedo cuando un grupete más o menos bienintencionado reparte octavillas, manda correos, a veces incluso logran hacerse oír en la radio, para ver si entre todos logran bajar el precio de la vivienda y parar de una vez a toda esa basura inhumana, especuladora, amoral y babosa que destruye a la par paisajes naturales y proyectos personales, y ni dios le hace caso. Y eso que a muchos les tocará pagar un piso de esos que valen a millón la baldosa.
¿Qué es lo que impulsa a estos vergonzantes españoles a salir a la calle, bandera constitucional (o con diversos animalitos, como toros y águilas) en mano? ¿Es su indignación por la prisión atenuada de de Juana? ¿O será quizá el viaje con todos los gastos pagados que el PP puede regalarles, a diferencia del grupete antes mencionado? ¿Podrá ser que el motor moral de su actividad sea su odio a Zapatero por... por ser "rojo", es decir, del equipo contrario?
Nada se puede esperar de una nación repleta de fachas ignorantes, borregos amansados que balan al son del primero que les hace gracia, que esperan en sus carísimas viviendas a que les toque la lotería, para poder comprarse un coche mejor que el vecino.
febrero 02, 2007
Nuevo blog
He creado otro blog, donde estoy subiendo relatos y poemas. Se llama "troziformas literarias" y podéis encontrar el link en la sección correspoendiente.
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